
Después del bolondrón del desalojo en el Mercado Mayorista de Santa Anita, han quedado algunos pernos por ajustar. Primero: los verdaderos culpables de este tole tole tienen nombre propio: Fernandino Nieto y Herminio Porras. Segundo: el campo recuperado de 800 mil metros cuadrados está libre, pero el mar de gente está afuera esperando recabar su mercadería “alojados” en los parques aledaños. Tercero: ¿las autoridades políticas y municipalidades tenían previsto estas consecuencias?, absolutamente NO. Cuarto: ¿Los malhechores -inocultables autores intelectuales de la invasión al mercado limeño- están en la cárcel? Never, están prófugos ¡y encima...