lunes, 24 de diciembre de 2012

4 Lo que (no) tuvo Jesús de Nazareth


The Messiah Collection by Michael Belk
Lo que no tuvo Jesús de Nazareth

No tuvo Facebook ni Twitter, pero hace 2000 años tiene millones de fieles seguidores online y offline.


No tuvo maestrías, doctorados, MBA, ni cargos nobiliarios; pero es considerado Sabio.


No tuvo la oportunidad de estudiar Educación en la universidad, pero es considerado Maestro por los eruditos de su tiempo hasta nuestros días.


No tuvo la oportunidad de estudiar Psicología, pero es considerado como Consejero por millones de personas.


No tuvo la oportunidad de estudiar Medicina Humana, pero es aclamado como Autor de la Vida por millares de personas.


No tuvo la oportunidad de estudiar Arquitectura, Ingeniería, Física o Ciencias para ser considerado inventor, pero lo proclaman Creador.


No tuvo la oportunidad de estudiar Derecho, pero es considerado Juez de vivos y de muertos.


No tuvo un nacimiento propio de una familia de reyes, al contrario, nació humildemente en un establo; sin embargo, lo llaman Rey de reyes y Príncipe de Paz.


No tuvo la oportunidad de ser nombrado oficialmente sacerdote, pastor o dirigente religioso; sin embargo, la Biblia lo considera el Único Mediador entre Dios y los hombres.


No tuvo la oportunidad de ser bombero ni de apagar incendios, pero es considerado el Salvador de los pecados de la humanidad.


No tuvo hijos, no fue papá; pero es honrado como Padre Eterno.


No tuvo la oportunidad de defenderse cuando fue acusado, azotado y crucificado; pero la muerte no pudo con él, por ello lo exaltan como Todopoderoso.


No tuvo la oportunidad de pastorear ovejas (animales), pero lo denominan Buen Pastor.



No tuvo la oportunidad de escribir en su tiempo exitosas obras literarias, pero multitud de personas escribieron –y siguen escribiendo– libros sobre su vida, pasión, muerte, resurrección y segunda venida.

No tuvo la oportunidad de estudiar Ciencias de la Comunicación, pero es el Comunicador más fascinante que haya existido: lo escuchaban atentamente desde niños hasta ancianos, sin aburrirse; sus amigos y enemigos eran confrontados con su mensaje; y siempre llenaba los lugares donde se desplazaba. 




Lo que tuvo Jesús de Nazareth

Tuvo pasión, nadie en la historia fue tan genuinamente apasionado por una causa imposible para la razón humana. Desde muy pequeño sabía su misión: morir en la cruz sin tener culpa alguna. Esa pasión logró transmitirla a sus discípulos: personas letradas e iletradas, toscas y amables, religiosas e incrédulas, de todas las condiciones sociales, es decir, gente como tú y yo, para que quede bien en claro que él no hace acepción de personas.


Tuvo perfección, nunca pecó. Por ello quedarán avergonzados los que se creen perfectos, pero no lo son; aquellos que priman lo exterior a lo interior; los que quieren mandonear a diestra y siniestra aprovechándose de un cargo eclesial; los que se creen sabios en su propia opinión; Él no busca personas perfectas, sino perfecciona su obra en los más humildes de corazón.


Tuvo traición de su círculo más cercano. Sus hermanos le dieron la espalda y no creyeron en él, sus mejores amigos María y Martha le reprocharon y no creyeron que resucitaría a Lázaro, Judas lo vendió por unas monedas, Pedro lo negó tres veces y Tomás no creyó que había resucitado hasta que lo vio frente a él. Sin embargo, él nunca les reprochó eso, al contrario, les dio la otra mejilla. Hizo lo que ninguna otra persona haría en esa circunstancia. Por ello, compungidos de corazón, regresaron irremediablemente a sus pies y le sirvieron. 


Tuvo paciencia, sigue esperándote.

martes, 18 de diciembre de 2012

0 Paolo Guerrero, el héroe peruano que hizo campeonar a los brasileros



Y un día un peruano hizo gritar de emoción a todo Brasil. Lo más sensato es pensar que Paolo, ni Perú, jueguen el Mundial de Brasil 2014, pero un Guerrero se adelantó, agarró la bandera blanquirroja y la flameó emocionado como un hincha más que se mete a la cancha en un torneo mundial para mostrar orgulloso los colores de su país hacia el mundo.

Sin duda, Paolo Guerrero se salió con la suya, que es nuestra también, ser protagonista principal de la final del Mundial de Clubes, por no decir de todo el torneo, porque días antes también brilló con su soberbio cabezazo en la semifinal ante el complicado Al Ahly de Egipto. 

‘El Depredador’ dio luz al Corinthians brasilero con casi el mismo número de hinchas que la población del Perú, él a estas alturas ya está acostumbrado a lidiar con tamaña responsabilidad y lo hace metiéndose la presión en su inquebrantable corazónal marcar de cabeza el único gol del encuentro ante el siempre imponente Chelsea de Inglaterra. El ‘Niño’ Torres se hizo chiquito en el duelo de goleadores. Los ojos del mundo futbolístico se quedaron prendados con el guerrero de todos los peruanos.

Hace honor a su apellido, ¿no? Además, se siente más dueño uno del título cuando encima hacés el gol, aunque obviamente es un deporte, obviamente colectivo, es lo más grande que te puede pasar como futbolista, hacer un gol en este tipo de partido. Cumplís todas tus metas, tus sueños, en un equipo extranjero para Guerrero, pero tan esperado para su pueblo, porque es el representante de su  pueblo”, alababa Diego Latorre, exfutbolista argentino y actual comentarista de la cadena Fox Sports, mientras nuestro aclamado héroe subía rengueando con una bota de yeso en la pierna derecha a recibir la copa por ser el tercer mejor jugador en el Mundial de Clubes.  

Ver campeonar a un peruano en lides mundiales es como ver a un mago sacar a un conejo de su sombrero, difícil de creer, tiene que ser magia pura. Es normal que el sentido común reaccione y pregunte: ¿Y cómo lo hizo? ¿Cuál es la fórmula para ser campeón? Trabajo, esto es trabajo. Primo hermano de la dedicación y la constancia. Nadie le regaló nada a Guerrero, él de puro guerrero obtuvo cada gol en las tantas canchas donde pisó su fútbol.

Pues, en Perú para ser campeón, hay que ser un héroe. Por ello, Paolo Guerrero es nuestro héroe sin álbum ni serie televisiva, quizás por eso es más valioso. En un país de tantas carencias, la abundancia de talento se erige como símbolo patrio. La frase “No hay profeta en su tierra” no se cumple en él, Paolo es profeta en su tierra y también en tierras lejanas.

Y es que nuestro país está acostumbrado a vivir de victorias épicas, casi milagrosas. No es usual ver a un peruano campeón, a un equipo peruano campeón, a un Perú campeón. Quien emerge en medio de esta desventura es llamado héroe. Paolo Guerrero es el héroe que trasciende el deporte, el héroe que muchos peruanos quisieran ser y no lo son. Una utopía más del país del que siempre nos han dicho que somos mendigos sentados en un banco de oro.  

Paolo Guerrero es el prototipo de líder de millones de jóvenes. No solo se ‘pelean’ por él multitud de jovencitas sino que los chicos imitan sus rarísimos cortes de cabello, así como sus constantes cambios de look, que siempre son tendencia, y los tatuajes estilo mohicano ahora son mejor vistos. Ni qué decir de las decenas de agencias publicitarias que pugnan por incluirlo en sus millonarias campañas.

No era una sorpresa para ningún hincha del fútbol que la afición peruana lo elija como el capitán de la selección, incluso antes de tener la banda amarrada a su hombro. Es una obviedad decir que Pizarro nunca dio la talla. Es que el liderazgo de Paolo Guerrero se centra en el compromiso casi pactado con la palabra garra.

No podemos tapar el sol con un dedo, los jóvenes están hastiados de ídolos de papel, futbolistas que creen que con solo jugar bien y anotar uno que otro gol en equipos del exterior, les da venia para desbandarse cuando llegan al país, armar juergas, estropear su físico y encima los premian al vestir la blanquirroja.

Pero eso ahora ya es periódico de ayer. Paolo Guerrero es campeón, campeón mundial de clubes y protagonista principal del partido más importante que un equipo de fútbol aspira conquistar. Paolo Guerrero, como David frente a Goliat, hizo historia en la tierra de los gigantes.

Corinthians, este héroe peruano, goleador de raza, te lo prestamos por un tiempo nada más. Pertenece al Perú. 

lunes, 3 de septiembre de 2012

0 En mi equipo no necesito a un Cristiano Ronaldo

La cara de impotencia de CR7 es única cuando premian a Iniesta.

Una “Joyita”. Cristiano Ronaldo, más conocido como CR7, podrá ser un gran jugador de fútbol, goleador y toda la parafernalia que le rodea, pero no me caen los arrogantes. Qué podemos hacer, es un espeso este tipo.

Desde acá agradezco a la UEFA por pensar como yo y otorgarle sabiamente a Andrés Iniesta el premio al mejor futbolista del 2012. Un crack humilde. Su juego luce más que su propio nombre. 

En el caso de CR7, él siempre quiere lucir más. En su alucinado mundo todos tienen que jugar para él. Todos son peones, menos él, el rey. Nunca pasará por su cabeza que el mérito es del equipo que armó la jugada. Es tal su egocentrismo que cuando anota un gol corre a verse en la pantalla gigante del estadio. Patético. 

Ahora, me he topado con algunos CR7 y normalmente no les gusta entrenar, solo quieren entrar a la cancha y figurar, sacarse fotos, salir en la cámara de Tv, ser famosos. Eso sí, que los demás trabajen para ellos. Es que los CR7 se creen dioses, intocables; no aceptan consejos, son arrogantes y malogran a cualquier grupo porque sutilmente les meten sus alucinadas ideas al equipo que sí trabaja en equipo.

Hace poco un CR7 quería “jugar” un partido importante, pero nunca lo vi entrenar con sus compañeros  de equipo ni pisar la “cancha”. No ven, se creen estrellas. Por ello, no necesito a un Cristiano Ronaldo en mi equipo.

Lo que sí necesito en mi equipo son algunos Iniesta, creativos que corran la cancha, que suden la camiseta y de vez en cuando metan pases de gol para ganar los partidos.  No basta la capacidad, se requiere pasión, a costa de todo.

Andrés Iniesta para ser Andrés Iniesta tuvo que alcanzar grandes méritos para merecer estar en el equipo, es decir, no solo le bastó su lujosa técnica con el balón. Así, los Iniesta entrenan todos los días, pulen sus defectos, son enseñables, conviven con sus compañeros, aprenden a detectar sus puntos débiles y afianzar sus fortalezas, entienden la eficacia del trabajo en equipo, se ganan el respeto de su entrenador y caminan juntos para cumplir la misma visión del conjunto.

Los Iniesta, por más buenos que sean, son humildes, eso es lo que marca su personalidad.  Nunca se quejan. El primer partido del ‘Blanco’ nunca fue contra el Real Madrid, al contrario, fue contra el equipo más chico de la Liga y solo jugó unos minutos. Y así, partido tras partido, jugó 15’, luego 30’, medio tiempo, después un partido entero. Con el paso de las fechas disputó cotejos un poco más complicados con equipos de media tabla. Entraba y salía. Era un talento, pero todavía seguía siendo una pieza de recambio.

Tuvo que mostrar sus pinceladas de genialidad -que ya lo había exhibido con sus compañeros en los entrenamientos- para convencer al entrenador que el titularato en el medio campo tenía nombre y apellido. De esta manera, luego de un largo recorrido, jugó contra su clásico rival. Disputar ese encuentro le costó sudor y lágrimas. No fue de la noche a la mañana. Sin embargo, valió la pena la larga espera para sus actuales seguidores porque solo así descubrimos al Andrés Iniesta real, excelente jugador y mejor persona.

Esos Andrés Iniesta necesito en mi equipo. Como dice el poeta uruguayo Mario Benedetti: “Con gente como esa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado, me doy por bien retribuido”. 

domingo, 6 de mayo de 2012

0 Todavía existen héroes



"César, tu papá", se escuchaba una y otra vez de las entrañas de Dionisio Vilca, padre de César Vilca -suboficial de la Dinoes herido en la selva cusqueña por los senderistas-, quien buscaba impotente a su hijo ante la desidia del Gobierno y las Fuerzas Armadas.

Esa actitud intrépida que solo nace de las fibras más íntimas de un padre que no le importó perder su vida –que a decir verdad, en esos días estaba ausente de su cuerpo– solo por abrazar por última vez a su primogénito que alguna vez aconsejó enrolarse a la Policía Nacional. 

Dionisio Vilca en plena búsqueda en la selva cusqueña

El pasmoso hallazgo de su hijo 
No podemos olvidarnos de Eliseo y Honorato, pobladores de la zona de Alto Lagunas que ayudaron a rescatar el cuerpo de César VilcaHoy declararon en un programa dominical que decidieron entrar en la espesa selva y caminar cerca de cinco horas -incluso a costa de su propia vida por las minas sembradas en el camino o el temor de encontrarse con los terroristas-, pensando en la desesperación del padre.

“Comprendimos el dolor del señor y nos pusimos en su lugar. El señor Vilca lloró para que lo ayudemos. En ese momento me puse a pensar que yo por mi hijo haría lo mismo. Me puse en su posición y le dije que lo podía ayudar”, afirmaron estos valerosos colonos que cultivan café como medio de subsistencia.  

El mismo César Vilca, su hijo, heredó tal estirpe en pleno combate contra Sendero Luminoso (SL) en la agreste selva del Cusco. Al momento que intentaban rescatar a la mayor PNP Nancy Flores fueron ametrallados por los desquiciados remanentes del mal de SL. Fue allí que hirieron en la pierna a César y luego de huir por varias horas finalmente le exhorta a su amigo Luis Astuquillca a que se retire, lo deje solo y se salve. Solo aquel que tiene agallas tomaría esa temeraria decisión.

La impotencia que arranquen de tu interior a alguien inocente puede más que la inacción de las autoridades. 

Este papá guerrero dribleó las zancadillas que no solo el destino les ponía a su paso, sino también el mismo Ejecutivo: El ineficaz ministro del Interior les ordenó que no se internen en la zona del VRAE. 

Pero Dionisio Vilca, muy al contrario, cogió lo que tuvo a la mano, le dio la espalda a los formalismos, hizo caso a su corazón y viajó con la única intención de no regresar solo. O regresaban los dos, padre e hijo, vivos o muertos, o no volvía nadie. La pena del hijo perdido lo tenía muerto en vida. 

E hizo lo que cualquiera que está leyendo este post haría (o anhelaría) si fuera papá. O si fuera hijo le gustaría que su papá haga por él. 

 El amor lo puede todo. Vence cualquier barrera humana. En momentos como estos, vale parafrasear al apóstol Pablo: "El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser”.  

miércoles, 22 de febrero de 2012

0 La sorprendente ciencia de la motivación


"Economistas del MIT, de Carnegie Mellon, de la Universidad de Chicago y de la Escuela de Economía de Londres demostraron que los incentivos pueden tener un impacto negativo en el desempeño general y destruir la creatividad. Demasiadas organizaciones están tomando decisiones, sus políticas sobre talento y personas, basándose más en el folklore que en la ciencia. Pero los científicos nos han dado este nuevo enfoque, basado mucho más en la motivación intrínseca, en hacer las cosas porque son importantes y nos gustan. Y gira en torno a tres elementos: autonomía (el impulso de dirigir nuestras propias vidas), maestrCa (el deseo de volverse mejor y mejor en algo que importa) y propósito (el anhelo de hacer lo que hacemos en servicio de algo más grande que nosotros mismos). Si dejamos atrás esta ideología floja y peligrosa de rendimiento-recompensa, quizás podamos cambiar el mundo". 


-Daniel Pink escribe artículos en el New York Times, Harvard Business Review, Slate, Fast Company y Wired, además ofrece conferencias sobre la transformación económica y estrategia empresarial en universidades de todo el mundo.

domingo, 25 de diciembre de 2011

4 La Navidad que (no) deseo


La Navidad que no deseo es al momento que las agujas del reloj marcan las 12:00 p.m., algunas personas se acercan presurosas a sus vecinos diciéndoles: ¡Feliz Navidad! cuando NUNCA los han saludado, viéndolos pasar todos los días a su lado, y luego seguro tampoco los saludarán.

La Navidad que no deseo es cuando algunas personas llenan las Redes Sociales de saludos con sentidas palabras de amor, paz y bendiciones, pero que curiosamente nunca la han vivido ni expresado a su alrededor durante el año. Suena vacío. Prefiero quedarme con el 99.9% de su sincero vivir diario.

La Navidad que no deseo es aquella donde solo se lleva regalos y panetones a asentamientos humanos para luego publicar las fotos en su página de Internet y demostrar lo buenos que son.

La Navidad que no deseo es aquella cena nocturna donde algunas personas comen cantidades industriales de pavo (¿Por qué pavo? Si en el Perú somos polleros), toman calientes tasas de chocolate –en pleno verano limeño–, decoran árboles sintéticos para que parezcan reales –en una ciudad donde nunca nieva–, tintinean luces de colores con ruidos ensordecedores y los niños compiten por quién tiene el mejor regalo. Todo es marketing.

La Navidad que no deseo es cuando algunos papás creen que un regalo puede compensar la falta de cariño hacia un niño. Lo recibirá y se alegrará, pero en las siguientes semanas volverá el mismo sentimiento de lejanía y ausencia de aprecio. Un regalo nunca comprará el amor.

La Navidad que no deseo es cuando solo se come pavo y panetón, y toma chocolate, sin ningún motivo, solo el de comer. Además, únicamente se revienta cohetes, ratas blancas o mama ratas solo por el afán de quién es el más avezado haciendo bulla con las explosiones.

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La Navidad que deseo es similar a celebrar la última cena de Jesús: donde estén presentes el círculo más íntimo, compartiendo juntos todo lo que tienen a mano, diciéndose la verdad, aun lo más cruda que pueda sonar y comunicando lo que viene en adelante.

La Navidad que deseo es cuando a partir del 26 de diciembre las personas sigan manteniendo todo el año ese sentimiento de unión familiar, se aproveche cualquier ocasión para perdonarse mutuamente, comer juntos alrededor de una mesa y Dios tenga reservado su espacio merecido en la familia.

La Navidad que deseo es donde se regala amor. Amor no significa dar regalos ni hacer eventos benéficos. Amor es dedicarle tiempo a una persona.

La Navidad que deseo es que a partir de la celebración del nacimiento de Jesús nazca algo nuevo en nuestros corazones.

miércoles, 12 de octubre de 2011

0 Tuits de #USMP11 (Seminario Internacional: Los multimedios, protagonistas en la era digital)



Estuve muy interesado en presenciar las ponencias sobre los multimedios, pero me designaron al de ¡Relaciones Públicas! porque enseño en cuarto ciclo –eso me dijeron–. Imaginarán lo contento que estuve allí. Pero agradezco a los twitteros @cesarmauricio, @corivillegas, @alternotv, @alvarcor, @miguelchumpen, @jimenaynca, @fioflowi, @Dafraro y @plontika, quienes cubrieron el evento vía Twitter. Realmente lo hicieron excelente, informaron lo más relevante de #USMP11.



El Seminario Internacional: Los multimedios, protagonistas en la era digital, realizado el 10, 11 y 12 de octubre en el Hotel Sheraton, tuvo como ponentes a José Ignacio Corbella, master en Periodismo de la Universidad de North Carolina ; Jesús Flores, doctor en Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid; y  Javier Elliot, director del equipo multimedia del Grupo Clarín, Argentina. 


Aquí los Tuits y/o RT de #USMP11: http://storify.com/carlosterrones/tuits-del

jueves, 21 de julio de 2011

0 Cuando un ateo dice adiós

 

Lee Strobel, periodista del Chicago Tribune y ateo confeso, luego de años de renegar sobre la fe se enfrascó en una sesuda investigación, tras la cual se volvió un apasionado defensor del cristianismo. Strobel ganó el Gold Medallion por sus libros que son best sellers en la lista del New York Times, y lideró dos de las iglesias más grandes de los Estados Unidos, dirigidas a personas que se sienten incómodas cuando llegan a una congregación de creyentes. Aquí un breve repaso de su viaje espiritual. 

Lee no es la marca de un jean, pero --sin duda-- no le faltaron pantalones para contar la historia de su vida. El ateismo lo había abrazado desde que tenía uso de razón, al igual que a sus parientes, amigos y colegas. 

Las paradojas de la vida es que ahora Strobel es el protagonista de la noticia --distante de sus 13 años como galardonado periodista de investigación y editor del diario norteamericano Chicago Tribune, donde decidía qué hecho sería la portada del día siguiente--. Sus buenas noticias ahora abrigan esperanza y dan luz a ciegos espirituales.


Pero es en la prestigiosa Escuela de Periodismo de la Universidad de Missouri donde se perfilaba como un voraz ateo sin patria. Los nuevos conocimientos científicos en materia de evolución y la influencia de profesores liberales hicieron que la ciencia ganara su batalla versus la fe. Lee Strobel era de los tipos que buscaba dejar en ridículo a cualquiera. Para él un creyente debía ser un enclenque intelectual. Al igual que Pablo, no calzaba con el prototipo de ‘incrédulo normal’.


Durante su estadía universitaria en Missouri, Lee lanzaba constantes golpes a la razón a Ersin, su amigo turco, quien le aseguró que su ingreso al Chicago Tribune era un regalo del mismísimo Dios.

–¿Acaso no has aprendido nada en la universidad?, ¿No había explicado Darwin que la vida era meramente un accidente de la evolución?, ¿No había establecido Marx que la religión era solo una herramienta que utilizaban los poderosos para oprimir a los pobres?, ¿No había argumentado Freud de manera convincente que las creencias religiosas son ilusiones vacías que provienen del deseo de protección ante los peligros de la vida? –gruñía Strobel. 

Una iglesia para los incrédulos

La debilidad de Lee --que lo llevó a respirar la fe-- fue su esposa Leslie. Era su tesoro. Pero Linda, la mejor amiga de Leslie, adelantó los planes: logró cautivar a su adorada con las enseñanzas de Jesucristo. Ella asistía a una iglesia tradicional, sin embargo, sabía que Leslie no estaba lista para adorar. Todavía no comprendía quién era Dios. Prefirió llevar a su amiga a una congregación diferente, ubicada en un cine. Y Willow Creek le encantó.


Mientras tanto, Lee pensaba que la iglesia representaba cuatro cosas: aburrida, hipócrita, buscadora de dinero e irrelevante. Y no pasaron muchos meses para que se quedara atónito. Percibía cambios sutiles en el carácter de Leslie, en cómo se relacionaba con los niños y en el comportamiento más amoroso con él y los demás. Luego de ene veces, finalmente fue persuadido para acompañarla. Quería conocer quién era ese Jesús que estaba cambiando a su amada esposa --a estas alturas ya tenía el ceño fruncido--.

“Leslie tenía razón, me gustó la música. En lugar de un órgano resollando viejos himnos gastados, las canciones eran una especie de rock suave y yo pensé que estaban muy buenas a pesar de la letra cristiana. También me gustaron los dramas y la multimedia y el hecho de que el lugar parecía plagado de electricidad. Pero lo que más me cautivó fue el mensaje. Lo presentó Bill Hybels, que era de mi edad y se paró frente al público sin notas y sin un púlpito. Se vestía como un empresario joven y en lugar de recriminarnos, hablaba en un sincero tono coloquial, como un amigo hablando con otro amigo.

Hybels había captado mi atención. Aunque yo no creía que el evangelio fuera verdad, él me había convencido de que sí era verdad. Así que aquella mañana tomé una decisión. Prometí revisar la fe cristiana”, así refiere Strobel su búsqueda espiritual en el éxito de librería Cómo piensan los incrédulos que tanto quiero.

¿Qué opinan los científicos?

Strobel utilizó su experiencia periodística y de leyes --obtuvo una maestría en la Universidad de Yale--, para emprender un largo viaje, en el cual logra estudiar Historia antigua y Arqueología, la Biblia entera --que muchos creyentes ni se lo han propuesto-, y recorrer los Estados Unidos entrevistando a 13 eruditos --con doctorados en reconocidas universidades, como Princeton, Chicago y Cambridge--, que a su vez son autoridades reconocidas para responder filosas preguntas de un incrédulo a sueldo sobre la vida de Jesús.


El Caso de Cristo fue catalogado récord 
de ventas en la lista del New York Times.

Fruto de esta vasta investigación nace su best seller El caso de Cristo, y con ello también su nueva vida como cristiano. En una de las entrevistas, el doctor Gary Collins, con una maestría en psicología de la Universidad de Toronto y un doctorado en psicología clínica de la Universidad Purdue, responde categóricamente que Jesús no estaba loco cuando decía ser el Hijo de Dios. Al observar lo que dice y sus emociones --sustenta-- Jesús nunca demostró estados inapropiados. Incluso lloró cuando murió su amigo Lázaro, eso es natural en un individuo saludable. No era paranoico porque estaba en contacto con la realidad. Hablaba con claridad, fuerza y elocuencia. Y tenía una relación profunda y constante con personas de todas las esferas de la vida.

Por su parte, el doctor Edwin Yamauchi --master y doctorado en estudios mediterráneos en Brandeis University y ex catedrático en Yale, Princeton y Cornell--, quien participó en las primeras excavaciones del templo de Herodes en Jerusalén, afirma que los evangelios son las fuentes más fidedignas para hablar de Jesús. Además, los historiadores Josefo y Tácito hacen referencias de Cristo en sus escritos. También el romano Plinio el Joven escribe en el año 111 d. C. que toda clase de personas, esclavos y ciudadanos romanos, se comprometían con juramento para abstenerse del robo, adulterio… Con lo que dan testimonio de la rápida propagación del cristianismo, tanto en el campo como en la ciudad. 


Las pruebas eran irrefutables y su corazón estaba arrugado de dolor, por un lado, e hinchado de orgullo, por el otro. La ciencia y la fe se pusieron de acuerdo. Decía agotado: ¡Para seguir siendo ateo hacía falta más fe que para ser cristiano!


Más tarde, Lee dirigió y fue maestro de enseñanza por más de 15 años en Willow Creek Community Church y Saddleback Valley Community Church, dos de las iglesias más grandes de los Estados Unidos.

Los Juan y María Sin Iglesia

En Cómo piensan los incrédulos que tanto quiero, desmenuza estrategias para construir inteligentes relaciones con los no cristianos; a ellos les puso por nombre los Juan y María Sin Iglesia. Strobel explica que el evangelismo es a menudo un proceso, no un suceso repentino; mientras que la conversión ocurre en un momento específico, una sola vez. Sin embargo, erróneamente muchos cristianos e iglesias sólo están diseñados para tratar el evangelismo como una decisión que debe tomarse en un instante. 


Asimismo, las mujeres pueden tener una influencia significativa en los hombres con respecto a los asuntos religiosos. Y al tratar de alcanzar a un amigo con el evangelio, será necesario asociarse con una iglesia que ofrezca servicios o actividades periódicas que sean sensibles a lo que andan buscando. La apologética --o el uso del razonamiento para defender la fe-- tiene una importancia crucial para penetrar el escepticismo de muchas personas.

Vivir para contarla

Este apasionado apologeta ha dejado de idealizar el Pulitzer o el MacArthur Fellowship Grant, pero los reconocimientos no dejan de perseguirle. Ganó cuatro Gold Medallion [Medalla de Oro] por sus exitosos libros El caso de Cristo, El caso de la Fe, El caso del Creador, El caso de la Resurrección, El caso del Jesús Verdadero, El caso de la Navidad y Cómo piensan los incrédulos que tanto quiero, que son records de ventas, según la lista del diario norteamericano The New York Times.


Ahora se ha dedicado de lleno a su labor de prolífico escritor (es autor de más de veinte libros), editor del website sobre apologética LeeStrobel.com y fue presentador, durante dos años, del programa televisivo semanal “Faith Under Fire” [Fe Bajo Fuego].


Lo que desconocía Lee es que era investigado con lupa desde el cielo. Los 13 años de férreo periodista formaron a un león y Jesucristo lo quería en sus filas. Y fue así. 
 

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